“Cuando iban dos goles abajo en el marcador y parecía ser una tarde triste, salio el sol en el San Martín y con goles del Chorri, Ismodes y Hurtado, Cristal pudo dar vuelta a un partido que parecía perdido y así mantener intacta la pelea por algún torneo internacional o quien sabe, el título”.
Una tarde sufrida, una tarde celeste, una tarde feliz al fin. Había poco público en el estadio rimense pero el equipo tenia que tener una buena tarde y así volver a meterse en la lucha por algún torneo internacional.
El equipo cervecero, dirigido por el ciego Juan Carlos Oblitas, salio al terreno de juego con: Carvallo, Prado, Villalta, Gonzáles, Yotún; Lobatón,. Casas, Palacios, Sheput; Maestri y Hurtado.
Mientras los norteños, comandados por Genes salio con: Ferreira; Mesarina, Pérez, Portilla, Vásquez; Martínez, Mayme, Molina, Iriarte; Ward, Cobelli.
Magallanes pito el inicio del cotejo, Cristal tocaba, circulaba con calma el balón, parecía que todo iba bien. El Vagón Hurtado tuvo una ocasión para gritar el primero pero no embocó.
Los del Gálvez sorprendieron a todos cuando al minuto 17 del primer tiempo, tras una gran combinación de Vásquez y el argentino Cobelli, marcaron el primer gol del encuentro. El gaucho le devolvió el balón al lateral peruano, quien definió en gran forma ante la salida de Carvallo.
Café cargado, sopa caliente, no se. Pero lo que hubo en ese camarín debió ser muy fuerte. Cristal tenía que remontar, ganar y alegrar.
Ya en el segundo tiempo todos pensaban que cristal remontara, pero con chispazos no alcanzaba. Eso no seria todo, cuando Cristal tenia que reaccionar lo sorprendieron, esta vez fue Cobelli, quien en gran acción personal dejó desparramado al arquero rimense y puso segundo gol Chimbotano a los 55 minutos, prácticamente un gol de camarín.
Todo parecía consumado, aunque siendo sincero había algo que hacia sentir que esto no terminaría así. Ingresó Ismodes, era la esperanza. Cristal comenzó a avasallar a un Gálvez que quería que el partido concluya.
Y el café cargado hizo efecto, ya que en 10 minutos pudieron hacer que cambiemos de una cara larga a una sonrisa de oreja a oreja, a un grito desesperado de alegría, a la euforia que solo el fútbol te puede brindar.
A los 60 apareció quien tenia que aparecer, el Chorri metió un fusil tras una serie de rebotes en el área Norteña, todo comenzaba a tomar forma.
Tres minutos después, Damichon dijo, yo no entre por las puras y, tras una gran jugada personal, marco el segundo gol cervecero y con eso desató la algarabía en el estadio.
Tenía que tener un final feliz, y se veía venir. A los 69, un numero caliente dirían algunos, yo creo que fue un minuto muy feliz ya que el vagón Hurtado, tras una desconcentración en la defensa chimbotana, marcó el tercer gol y definitivo, que sellaría la hazaña.
Por fin había salido el sol en el San Martín, volvíamos a la senda del triunfo, ahora teníamos que pensar en Alianza que nos esperará en Matute y sabemos que pondrá toda la carne en el asador. Cristal estará preparado.
¿La sudamericana?, no se; ¿Libertadores?, tampoco se; ¿Título?, Dios quiera. Cualquiera seria bueno, aunque sabemos que año que Cristal no pelea el título es considerado mal año.

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